sábado, 2 de julio de 2016

My lady blue...

Hoy ha sido un dia estupendo, insomne estoy tan llena de esta ciudad que no pude dormir hasta desocupar los bolsillos infestados de letras.

Caminé hasta el agotamiento, me sumergí en una arquitectura divina, todo me hace gracia y parece que ejerzo el mismo efecto, me tienen fascinada los "hola" y "chau", hasta los funcionarios de Estado te desean buena suerte, para nada fue premonitorio el odioso recibimiento en migraciones.

En medio de una gestión obligada para "legalizar mi estancia" sucede que preciso se fué la energia eléctrica, después de andareguear por los edificios y una plaza retorné a la fila, llevaba un libro, pero de nada me valió, la gente que estaba alrededor empezó a trabar conversación conmigo, parece que ya me voy imbricando en el paisaje y no se nota tanto que soy de otra parte, supe de vidas, hijos, horarios de trabajo, de futuros, a la final cuando evoco la gente de mi país no es tan diferente, los temas tan parecidos, los sueños tan distintamente iguales, pero fue lindo, más que lindo encantador.

La sonrisa hoy ha estado plena en mi cara, bandadas de pájaros parecían acompañarme por entre los árboles de la plaza y como si fuera poco copetones a granel, hace tanto que no veía tantos copetones juntos, estaban entre todos robándose y recuperando dos piezas de pan de forma simultánea, aleteos, pequeños vuelos y un escandalo tremendo como a modo de reclamo.

He llegado a preparar la base con la que suelo hacer preparaciones, la amorosa persona que me recibió parece disfrutar de ese sazón, me da mucho gusto, preparé una olla enorme, tuve que hacerla en dos tandas pero la hice con tal gusto que no sentí la dureza del dia, también sirvió para acompañar la comida que me invitaron generosamente, me da mucha alegría, que las cosas sencillas a mi haber sean un motivo de bienestar y gusto entre las personas que voy apegando tan limpiamente.

Son casi las dos de la mañana, sentí el cansancio  al tomar un baño, gratísimo por cierto; he pasado días embebíendome de los lugares, la gente, el aire el lugar, y he de confesar que me encanta, me estoy haciendo bonita la vida y solo puedo dar gracias a la divinidad que me trajo hasta acá aun sin saber por que azares del destino.

Me tiene impresionada que estoy palpando nítidamente conceptos como el karma, la comprensión de que no es bueno ni malo, pero me abisman los aprendizajes.

Sigo caminando...










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