Mientras te espero...
Día de la costumbre, de savia brotada, de pérdida inminente, de desasosiego, de la caricia del dolor, será que hoy cuando más me ha dado por extrañarte mi cuerpo me reclama que no estás?
Día de la costumbre, de savia brotada, de pérdida inminente, de desasosiego, de la caricia del dolor, será que hoy cuando más me ha dado por extrañarte mi cuerpo me reclama que no estás?
Siento la desnudez de las raíces que se amañan a la tierra al paso de la furia de los elementos, esa imposibilidad, la limitación, lo inevitable...
Triste, triste otra vez, mansamente triste, tan fragmentada, hecha un desmedro, siento como si mi piel fuera harapos, y me veo deambulando a las afueras de tu hermosa casa, te veo por la ventana plácidamente sentado absorto en ti, te miro de cerca y tan lejanamente, miro mis manos, mis pies desgarrados, indignos, me avergüenza pedir mendrugos de tu tiempo, así que me doy la vuelta con el cariño intacto y los sueños maltrechos, doy lugar al ritual de la despedida, me alejo otra vez en un para siempre que se ha vuelto cotidiano y del que no soy capaz, para el que no tengo fuerzas.
Te libero de mí, de mi terquedad, de mi imprudencia, de mis defectos, te libero en mí de todas tus malas vivencias para desearte la felicidad que anhelas, y aunque me marchito de dolor inmisericorde, es un deseo que nace desde la profundidad de mi ser prístino, esa es mi única posesión, es lo único que puedo darte, mi esencia, desnudarme, soltarte solo soltarte, a cambio de saberte feliz, una vez más se da paso a la utopía.
Te redimo en mí y me redimo a través de ti, para hacer las paces con el mundo, para renovar la esperanza, para dejar a un lado el sinsabor y el cansancio de todas las vivencias ahítas de maldad,del hastío que me producen las tretas, las malas jugadas, la mala fe ornamentada de amistad, la pretensión de hacer de los seres objetos,me siento cansada amor, muy cansada...
Tengo que vestirme de mundo por que no puedo dejarlos solos, aunque lucir así no es el deseo de mi ser, tengo que vestirme de lo que no sé ser, para estar en un sitio que me es ajeno, tratar de entender y enseñarles, para que no transiten por este mismo camino...
No son ellos, ellos son alas hermosas al igual que tu, es la necesidad de responder a las expectativas de un entorno en el que no me interesa vivir a la vera de lo incierto...
El amor obra de diversas maneras, es la máscara que me provee de oxígeno y espacio para respirar, es la única ventana, el único dejo de libertad, lenguaje y lente con el cual a pesar de todo miro la realidad y la disfruto...
Que te amo es cierto, que no te amo también, he pasado mucho tiempo contigo, te he guardado bajo mis cobijas, entre mis cobijas y en el arrullo de mis pestañas, he pasado el mismo tiempo contigo que no has pasado conmigo, al final, ¿querrías tenderte a la sombra de un árbol a pretender amar sin consecuencias y dejarte amar por un manojo desposeído nimbo pletórico de sentires y divagaciones?
Tal vez esta vez sea verdad, tal vez esta vez tenga el valor y el cansancio acumulado para cumplir esa bonita frase de Sabines, "Esta es la última vez que yo te quiero, en serio te lo digo "....