Te dejo la gasa de mis días
Impoluta, pulcra, suave y ansiosa
Envuelve con ella el dolor que macera
La pasta amarga y salobre
Del recuerdo y el orgullo
Cúlpame, cúlpame de todo y por todo
Por cada desdén, cada abandono
Cúlpame por las ausencias
Júzgame inmisericorde
Mírame como a todas ellas
-las mujeres malditas en tu vida-
Mírate en mí, descarga el odio
Y cualquier trazo de amor
Por si acaso
Permíteme expiar mi culpa
-Su culpa-
Libérame de ti en la desesperanza
Échala al fuego de lo nimio
Que el humo triste de la ignominia
Arrincone cualquier dejo de ternura hacia ti
Da la vuelta
Regresa desnudo empapado de perdón
Al pasado que anhelas
Y si la tentación de la afrenta
Obnubila nuevamente tu sentir
Cúlpame una vez más
Satisface tu deseo de justicia
Recuérdame ausente, muerta
Muda…
Revive entonces
Sé felíz